Saturday, October 14, 2017

Arbitrariedad del signo

Di mi nombre,
las tres sílabas.

Cátalas
con cada papila,
con el velo palatal,
con labios de mandarina,
con la punta de la lengua, 
con gusto y retrogusto

en la cadencia de tu acento.

Di mi nombre,
cántaselo al viento,
ulúlalo entre el concreto,
riégalo en el pasto,

Sóplaselo al mundo,
y dile que aquí estoy,
que aún no me voy;

que me quedo limpia,
y blanda y cálida;

lúcida y maniática,
sólida y trémula,
pícara y neófita;

que me quedo en ti

y en tus sonidos,
y en la cama con tus sueños,
y en la tinta que me cubre,
y en el ático de tu vida,

viva en la burbuja de mi signo.

Di mi nombre,
las seis letras.

Abre y cierra
cada vocal

y trocea mi alma
a bocanadas de tus ganas
para empalmar con las mías.

Di mi nombre,
dilo,
respirando de mi esencia,

y dándome existencia.